No existe un simulador universal que permita calcular automáticamente cuánto cuesta vender una vivienda, ya que el importe final depende de múltiples factores. Sin embargo, en este artículo te proporcionamos toda la información necesaria para que puedas identificar y calcular de forma sencilla y rápida todos los gastos e impuestos asociados a la venta de tu casa.

Vender una vivienda no solo implica encontrar comprador y firmar en notaría. También conlleva una serie de gastos e impuestos que es importante conocer para calcular correctamente el beneficio real de la operación.

De forma orientativa, los gastos de vender una vivienda suelen situarse entre un 5% y un 15% del precio de venta, aunque esta cifra puede variar según la comunidad autónoma, el precio del inmueble y la situación personal del propietario.

A continuación, te explicamos los principales gastos.

Gastos antes de la formalización:

Para poder formalizar la venta de un inmueble es imprescindible gestionar previamente una serie de documentos y trámites. Estos procedimientos conllevan determinados costes que deben asumirse para que la operación pueda realizarse con todas las garantías legales.

A continuación, detallamos los principales gastos de documentación previa a la venta:

Certificado de eficiencia energética

Desde el 1 de junio de 2013 es obligatorio disponer del certificado de eficiencia energética para poder vender un inmueble.

Este documento informa sobre el consumo energético de la vivienda y califica su nivel de eficiencia mediante una escala de letras (de la A a la G). Para obtenerlo es necesario contratar a un técnico competente que realice la visita al inmueble, tome las mediciones correspondientes y registre el certificado en el organismo oficial de la comunidad autónoma.

El precio medio aproximado suele situarse entre 100 € y 130 €, aunque puede variar en función del tamaño de la vivienda y la ubicación.

Nota simple

La nota simple es un documento expedido por el Registro de la Propiedad que permite comprobar la situación jurídica del inmueble.

A través de ella se puede verificar:

  • Quién es el titular de la vivienda.
  • Si existen cargas o embargos.
  • Si hay una hipoteca pendiente.

Habitualmente es la agencia inmobiliaria quien se encarga de solicitarla, aunque también puede gestionarla directamente el propietario.

Gastos de cancelación de hipoteca

Si la vivienda que se va a vender tiene una hipoteca pendiente, será obligatorio cancelarla antes o en el momento de la venta, ya que no es posible transmitir el inmueble con cargas sin que queden debidamente saldadas.

Este trámite genera costes que pueden variar según cómo se gestione:

  • Si se realiza por cuenta propia, el coste es menor (notaría y registro).
  • Si se tramita a través del banco o una gestoría, el importe será más elevado.

En términos generales, cancelar una hipoteca puede suponer entre 400 € y 1000 €, dependiendo de cada caso y de si existe comisión por amortización anticipada.

Gastos durante la transacción:

Una vez que se ha encontrado comprador para la vivienda, comienza la fase final del proceso: el cierre de la operación de compraventa. Aunque el acuerdo esté prácticamente cerrado, todavía es necesario afrontar una serie de gastos antes de formalizar la firma ante notario.

A continuación, detallamos los principales costes que debe asumir el vendedor en esta etapa:

Gastos de arras

El contrato de arras es una herramienta clave en cualquier operación inmobiliaria. Su principal función es proteger tanto al vendedor como al comprador en caso de que alguna de las dos partes decida echarse atrás antes de firmar la escritura pública de compraventa.

Este documento recoge por escrito todas las condiciones pactadas durante la negociación y sirve como compromiso previo a la formalización definitiva ante notario.

El coste puede variar en función de quién se encargue de su redacción:

  • Redacción propia: Es posible elaborarlo por cuenta propia, lo que supone un coste económico cero, aunque conviene asegurarse de que el documento esté correctamente formulado.
  • A través de una inmobiliaria: Normalmente el coste está incluido dentro de la comisión de intermediación pactada.
  • Con un abogado: Si se opta por asesoramiento jurídico independiente, el precio suele oscilar entre 100 € y 400 €, dependiendo de la complejidad de la operación.

Gastos de notaría

Los gastos de notaría corresponden a los costes derivados del otorgamiento de la escritura pública de compraventa, incluyendo los honorarios del notario.

Según establece la ley, el importe final de estos gastos varía en función del precio del inmueble. Los honorarios notariales, conocidos como aranceles, están regulados por el Estado, lo que significa que todos los notarios cobran lo mismo por servicios idénticos.

De forma orientativa, los aranceles notariales suelen situarse entre el 0,2% y el 0,5% del valor del inmueble, aunque en la práctica se aplican tablas oficiales que establecen importes concretos por tramos.

En el caso específico de la escritura pública de compraventa, el coste habitual suele oscilar entre 600 € y 875 €, dependiendo del precio de la vivienda y del número de copias autorizadas o simples que se soliciten.

Honorarios inmobiliarios

Si para la venta de tu vivienda has decidido contar con una agencia inmobiliaria que gestione la operación, deberás abonar los honorarios correspondientes por sus servicios.

Generalmente, las agencias inmobiliarias cobran un porcentaje sobre el precio final de venta de la vivienda. Este porcentaje suele acordarse antes de iniciar la comercialización

Impuestos que se pagan al vender una vivienda:

IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas)

Cuando se vende una propiedad, es necesario pagar el IRPF por la ganancia patrimonial obtenida en la operación. Sin embargo, este impuesto solo se abona si realmente se ha generado un beneficio con la venta.

Es decir, únicamente se deberá tributar cuando el inmueble se haya vendido por un precio superior al que se pagó en el momento de su compra y, por tanto, exista una ganancia patrimonial.

La ganancia obtenida no se paga en el momento de la firma ante notario. Se declara en la declaración de la renta correspondiente al ejercicio en el que se ha realizado la venta, que se presenta al año siguiente.

La ganancia patrimonial que tributa en el IRPF se calcula restando al valor de venta el valor de adquisición (actualizado con gastos e inversiones).

Dependiendo del beneficio obtenido con la venta, la ganancia patrimonial se gravará según los tramos de IRPF establecidos por Hacienda.

Para 2026 son:

Ganancia patrimonial (€)Tipo impositivo
Hasta 6.000 €19 %
De 6.000 € a 50.000 €21 %
De 50.000 € a 200.000 €23 %
De 200.000 € a 300.000 €27 %
Más de 300.000 €28 %

Existen algunas excepciones:

  • Reinversión en vivienda habitual, antes de 2 años.
  • Mayores de 65 años (si venden su vivienda habitual).
  • Venta con pérdidas (no hay ganancia que tributar).

Plusvalía municipal

Es un impuesto que se paga cuando se transmite un inmueble urbano (venta, herencia o donación) y se supone que el terreno ha aumentado de valor desde que lo adquiriste. Se debe pagar al ayuntamiento del municipio donde está situado el inmueble.

Existen dos métodos para calcular lo que se tiene que pagar de plusvalía:

Método Real

Se usa la plusvalía real obtenida.

Cómo se calcula:

  1. Se calcula la diferencia entre:
    • Precio de venta
    • Precio de compra
  2. Se aplica el porcentaje que representa el valor catastral del suelo sobre el valor total del inmueble.

Método Objetivo

Es el sistema automático.

Cómo se calcula:

  1. Se toma el valor catastral del suelo (no el valor total del inmueble).
  2. Se aplica un coeficiente según los años que han pasado desde la compra.
  3. Al resultado se le aplica el tipo impositivo que fija el ayuntamiento (máx. 30%).

Los coeficientes dependen del número de años transcurridos (los publica cada año el Gobierno y los adapta cada ayuntamiento).

Importante

  • Si no hay ganancia, no se paga.

Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI)

Es un tributo anual que cobra el ayuntamiento donde está el inmueble, lo paga quien figura como propietario del inmueble al 1 de enero de ese año.

Ajusta bien el precio desde el principio

Ahorrar dinero al vender una vivienda no es solo vender “más caro”, sino reducir gastos e impuestos y planificar bien la operación

Un precio inflado:

  • Alarga el tiempo de venta.
  • Obliga a rebajar después.
  • Genera más gastos (IBI, comunidad, suministros).

Un precio realista ahorra tiempo y dinero.